CÓMO TAPAR EL CUADRO DE LUCES CON UN ARMARIO DIY
Si tienes el cuadro de luces a la vista y te molesta visualmente, este armario DIY es una forma sencilla y bonita de ocultarlo sin perder acceso. Te cuento cómo hacerlo paso a paso.
Una solución práctica y decorativa para esconder el cuadro eléctrico y conseguir una pared mucho más limpia y bonita.
El cuadro de luces es uno de esos elementos de la casa que necesitamos, pero que casi nunca queda bonito a la vista. Por eso este proyecto me encanta: hacer un armario a medida para ocultarlo y conseguir que la zona se vea mucho más limpia, ordenada y decorativa.
Lo mejor es que no hace falta hacer obra para conseguir un gran cambio visual. Con unos materiales básicos y un diseño sencillo, puedes transformar por completo esa pared y hacer que encaje mucho mejor con el estilo de tu casa.
Es una de esas ideas prácticas que, además de solucionar un problema visual, también aportan sensación de orden y de casa cuidada.
Materiales
- Tablero MDF o madera
- Listones
- Bisagras
- Tornillos
- Cola para madera
- Lija
- Masilla
- Pintura o barniz
- Tacos y tornillos para fijarlo a pared, si hace falta
Herramientas
- Sierra
- Taladro o atornillador
- Lijadora o lija manual
- Metro
- Lápiz
- Nivel
Paso a paso
1. Toma bien las medidas
Mide el cuadro eléctrico y deja margen suficiente para poder abrir la puerta con comodidad y acceder a él siempre que lo necesites.
2. Diseña la estructura
Piensa un diseño sencillo y limpio que encaje con la pared y con el estilo de la estancia. No hace falta complicarlo para que quede bonito.
3. Corta las piezas
Prepara los laterales, la parte superior, la base y la puerta. Si quieres, puedes añadir algún detalle decorativo para integrarlo todavía mejor.
4. Monta el armario
Une toda la estructura y comprueba que quede recta y firme. Este paso es importante para que luego la puerta encaje bien.
5. Coloca las bisagras
Instala la puerta y revisa que abra y cierre sin problema. Tiene que quedar bonito, pero también ser cómodo y funcional.
6. Lija y remata
Lija toda la pieza, tapa pequeñas imperfecciones con masilla y deja la superficie lista para pintar o barnizar.
7. Instálalo en la pared
Cuando ya esté terminado, colócalo en su sitio y comprueba que el acceso al cuadro sigue siendo fácil.
Resultado
Es de esos cambios pequeños que transforman muchísimo una entrada o un pasillo y hacen que todo se vea más ordenado y bonito.
